HOMBRE BICENTENARIO
Jorge Mesa, 2016
Fotografía digital impresa
117 cm x 82 cm
ES EN
La obra "Hombre Bicentenario" aborda conceptos como la identidad, la personalidad, el tiempo y el azar.
Presenta una silueta a contraluz de un hombre erguido que simboliza la resiliencia y la fortaleza humana. El tiempo, visto como un aspecto fundamental para adquirir experiencia, está plasmado en la textura que, como ondas pulsantes, resuenan para desvelar la personalidad e identidad. En este escenario abstracto se ilustran las abundantes y posibles facetas que componen al espíritu humano. Estas son un medio, una ventana, una posibilidad para relacionarse con el mundo. Pero esta esencia no es estática. El azar con su dinamismo hace que se adapte, se nutra y algunas de sus características crezcan o se desvanezcan. Aprender, elegir, conocerse a sí mismo, transformarse y crecer son asuntos sustanciales para llegar a estados de conciencia superiores. Ese es el sentido del “Hombre Bicentenario”: mostrar el interior de un humano pleno, lleno de sabiduría, que se encuentra en armonía y paz.
La obra destaca la importancia de la identidad y la individualidad en la vida de los seres humanos, así como la influencia del tiempo y el azar en la evolución de la personalidad y la identidad. Se vale del movimiento y de la composición, para mostrar cualidades abstractas que emanan del cuerpo sin discutir cuáles son o emitir juicios sobre su valor. Es un enfoque reflexivo que explora el interior del ser humano, y lo valora como un fractal frágil que necesita de cuidados y atención.
Dedicarse al retrato con determinación, de forma respetuosa y reflexiva, es un camino hacia una búsqueda constante de la esencia de lo humano y de lo que esto significa. Observación, reflexión, introspección. Por el momento, esta es mi forma de representar esa esencia.