EL REINO DE LAS SOMBRAS
Jorge Mesa, ( 2011 - 2021 )
Serie de 10 imágenes - Fotografía digital impresa
82 cm x 117 cm cada imagen
ES EN
“La vida es una sucesión de lecciones que hay que vivir para comprenderlas. Todo es un acertijo, y la clave del acertijo es otro acertijo”.
”Hay tantas almohadas de ilusión como copos en una tormenta de nieve. Despertamos de un sueño a otro sueño.”
Los sueños son un fenómeno bastante interesante. Tengo recuerdos de sueños increíbles, historias cuyos guiones fueron escritos por la pluma de la fantasía. Como a muchas otras personas les ocurre, los eventos en mis sueños son, en ocasiones, muy especiales y completamente ajenos a la realidad. Es sorprendente que, en el mundo imaginario, las acciones de los personajes sean percibidas de forma tan lógica y natural, los giros inesperados de la trama luzcan coherentes y que algunas situaciones sean capaces de sacar una carcajada.
En sueños he visto cavernas oscuras iluminarse por las gemas más preciosas; he estado en construcciones cuyos laberintos de varios pisos no alcanzo a transitar; he vivido en el cuerpo de un ser de un planeta lejano sintiendo en carne propia el miedo profundo de la esclavitud y el rigor de la crueldad; he volado muchas veces por campos y ciudades; he perseguido mi pasado intentando remediar comportamientos y situaciones que hoy lamento; he tenido pesadillas con energías malignas que interrumpen mi sueño, presencias que incluso despierto siento a mi alrededor.
He visto como el holocausto se cierne en el horizonte desde la orilla de un edén que debo proteger, y hasta he experimentado premoniciones que se cumplen.
El reino de las sombras es un laboratorio experimental donde cada imagen se relaciona con las dinámicas que residen en el mundo de los sueños; un proyecto que dialoga por medio de la mecánica, simbología y significado de diferentes historias oníricas. Sin duda es un camino que permite un mayor entendimiento del inconsciente: un lugar profundo y esquivo repleto de memorias, experiencias y pensamientos olvidados o reprimidos, donde seguramente aguardan respuestas que dan sentido a diferentes asuntos de nuestra existencia.
No busco ilustrar fielmente mis anécdotas al respecto (tal vez en un futuro), pero sí aspiro a plantear un lenguaje que refleje las ideas, sensaciones y conexiones que generan los sueños, una estética que justifique y demuestre la plasticidad intrínseca de su producción y lectura.